sábado, 29 de octubre de 2011

Caminante: ¿hay camino?

Extracto de Proverbios y cantares (XXIX)
de Antonio Machado.
 Una de estas noches, como confesé en alguna parte, me encontré con mi soledad trasnochada e insomne para hacerme esas preguntas recurrentes de difícil y cambiante respuesta, para esa autoevaluación crónica de mi paso por la vida y de la huella que va marcando...

                                    ¿Dónde voy? ¿Cuál es el camino correcto? 

                                                       
No es fácil sentir que el rumbo que elegiste hace un tiempo, o ayer mismo, en tu reacción frente a lo que te sucedió con alguien, o en tu falta de reacción, que bien podría haber sido un buen portazo para no volver más a esa senda, tan contundente como la bofetada que se recibió y dolió, es el rumbo que tu corazón desea seguir, el rumbo que alguna vez ese mismo corazón, más joven , menos cansado, más limpio y puro, había soñado para tus pasos. 

Hay tantas razones que nos fuerzan a seguir caminando con los pies cansados por las mismas sendas marcadas, a seguir poniendo la otra mejilla, como lo graficó mi hija, que desde la conección límpida con los deseos de su corazón de niña, me dio consejo, al ver mi cara desencajada por la tristeza, la desorientación y la falta de sueño. Y ella aún camina tomada de mi mano...

¿Seguir respondiendo como autómata a la premisa: más vale malo conocido... ?  

                                              ¿Hasta cuándo? ¿A qué precio?

Una noche trasnochada e insomne, y pasó otra vez, y ya van tantas...

Elevar la mirada al cielo para encontrar nada más que nubarrones de una lluvia que no limpia, que no despeja el horizone. Ni siquiera las estrellas para dibujar un recorrido hacia algún destino menos incierto.

Volver a aquella página marcada a fuego en el ojo de mi mente para no encontrar más que un puñado de palabras. Sentir que ya no sirven las recetas, ni las bellas frases, y no tener ganas de errar, estando anclada ya a lo que  se presiente como la mitad de la vida.


Por la noche mirarás las estrellas. La mía es demasiado pequeña para que te muestre dónde se encuentra. Es mejor así. Mi estrella será para ti una de las tantas estrellas. Entonces, te gustará mirar a todas las estrellas. Todas serán tus amigas. Y además voy a hacerte un regalo...

[...]

- La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para quienes viajan, las estrellas son guías. Para otros no son más que pequeñas luces. Para otros que son sabios, ellas son problemas. Para mi hombre de negocios significaban oro. Pero todas esas estrellas son mudas. Tú tendrás estrellas como no tiene nadie...


                                           
- Cuando mires el cielo por la noche, dado que yo estaré en una de ellas, dado que yo reiré en una de ellas, entonces será para ti como si rieran todas las estrellas. Tú tendrás estrellas que saben reír !

- Y cuando te hayas consolado (siempre se encuentra consuelo) estarás contento de haberme conocido. Serás siempre mi amigo. Tendrás ganas de reír conmigo. Y abrirás de vez en cuando tu ventana, así, por placer... Y tus amigos se sorprenderán de verte reír al mirar el cielo. Entonces les dirás: "Sí, las estrellas siempre me hacen reír !"
                             Extracto de"El Principito"de Antoine de Saint-Exupéry
         
En noches como estas, dudo de la existencia de una estrella para tomar como guía, siento que son todas mudas...

¿Qué camino tomar que me conduzca a la verdadera plenitud, que intuyo, pero nunca realmente saboreo? ¿O será simplemente un espejismo? ¿Un oasis en el paso por el desierto que tantas veces transitamos en nuestro cansado peregrinar?

 ¿Qué hacer: seguir por esta senda o emprender un camino desconocido que no sé a dónde conduce,  y tomarlo apenas con la ilusión de que sea lo bueno por conocer



    Si no le hago lugar a lo bueno por conocer, despejando el panorama de lo  malo conocido
 ¿cambiará algo, aparte de mi mirada, que intento enmendar?

¿Cómo soltar amarras de eso que no me hace vibrar, y que incluso a veces me hiere y me desgasta, pero me brinda algo que sigo necesitando, aunque no sólo de pan me alimento?

  Caminante: ¿hay camino?

        ¿O es acaso un permenente estado de peregrinaje
 presintiendo una meta que nunca se logra divisar con claridad?

 "Golpe a golpe,
   verso a verso..."


A boca de jarro

8 comentarios:

  1. opa! que posteo cargadito.no puedo decirte nada...de nada, eh!! estoy yendo a la psicologa exactamente para ver si puedo ver algun camino, porque hace dos meses crei que el mundo se me terminaba, pero aca estoy poniendo ganas y llanto, desilucion, amor, mas llanto a la vida, pero voy bien! jajajajaaj

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  2. Así de cargadito vino el día que correspondía a esa noche...

    "Se fuerza la máquina" y luego
    "Amanece en la ruta".

    Son estados del alma.
    "Hay que sacarlo todo afuera"
    en un post a falta de psicóloga...

    Tu risa es contagiosa,
    y tu actitud positiva:
    ¡gracias, suspiradora!

    Tu primer comentario se fue
    con la entrada que hubo que suprimir, porque no se veía
    en Explorer... una pena... Disculpas.

    Seguimos en camino.

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  3. Uy, Fer! Cuantas preguntas sin respuestas.... No se que te habra pasado, y lo que comento tiene que ver conmigo. Yo tambien ansio un estado de plenitud, lo intuyo, creo que existe, a veces me siento cerca, pero no se...siempre me termina faltando algo y quizas este bien asi, para seguir buscando, caminando y viviendo.... No se si hay camino.... Me parece que se hace camino al andar, dejamos huellas, que podemos ver y seguirlas para atras y volver a empezar, tomar otro camino o el mismo de las huellas, segun decidamos...
    Hay momentos oscuros en la vida, sin estrellas o estrellas mudas, pero me parece importantisimo sacarlo afuera!
    Te deseo que pronto encuentres estrellas que te hagan cosquillas y te hagan reir! Besote!

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  4. MMM.... estoy experimentando lo mismo por estos días. Más complicada es la respuesta,cuando un día, hace varios años, di ese portazo con mucha seguridad y contundencia... y lo sostuve por años (no por meses, por años!!); pero la vida me puse frente a frente otra vez con "lo malo conocido" y resultó que mi impresión en ese momento ( y en todos los momentos donde "lo bueno por conocer no llegaba" a pesar de mis continuos cambios evolutivos y mis esfuerzos por sostener la puerta cerrada)fué que aquello malo "no había sido bueno; pero había sido lo mejor"... y entonces la puerta se fué abriendo... incluso dee par en par y ... hoy, lo que más me entristece (o me carga) es haber aprendido, para bien y para mal, que ninguna decisión, por más buena que sea, nos garantiza nada. Sólo hay que tomarlas o no, y hacerse cargo de lo que hay y de lo que viene.

    Besos!!!

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  5. Fer, hay veces, que no vemos el camino en el horizonte, que parece como si estuviera nublado o como si nos pareciera que fuera un laberinto porque no encontramos una salida positiva a nuestras circunstancias, y es que... es tan dificil saber qué dirección es la correcta en el caminar de la vida cuando todo el horizonte y circunstancias se presentan tan nubladas...

    Me encantan, me encantan tus escritos que nos hacen reflexionar, no te imaginas, Fer, cómo me alegra haber descubierto tu blog, me parecen muy interesantes tus entradas.

    Un beso.

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  6. Queida Gi: Lo que pasó se puede compartir también a boca de jarro. Pasó un día malo, un mal trato en el lugar donde deberías sentirte como en casa para dar lo mejor de vos: en verdad, y por fortuna, nada personal.

    O sí: yo no puedo separar los tantos, ser persona, ser una profesional, ser una empleada: yo soy una.

    Y me dieron ganas de dar el bendito portazo, llequé a casa con esa impotencia y bronca contenidas, y no me podía dormir. Y así andamos por el camino
    maltratándonos unos a otros, a veces sin darnos cuenta de lo mal que nos hacemos.

    Y uso el "nosotros" porque soy plenamente consciente de que al no poner un límite, al no decir: "No, mirá, así no me hables, así no me trates, así no va", la que está faltando el respeto en primer lugar soy yo, a mí misma.

    A veces me pierdo, Gi, como vos te enredás, me desoriento, y ya no sé qué códigos manejamos ni cuánta importancia hay que darle a ciertas cosas...

    ¡Gracias por el aguante!

    ¡Gracias, Lore!

    Creo entenderte, y valoro que sientas más o menos lo mismo por estos días: ¿estaremos "disfuncionando" nosotras, o el mundo? Pensamiento neurótico si los hay...

    Sí, creo entenderte: "el menor de dos males", o algo así...
    Suena familiar, ¡bien familiar!

    Desde ya, me hago cargo de no dar el portazo que sentí pertinente, y desde ya, carga hacerse cargo: con o sin portazo...

    Pero hay que hacerlo. Y seguir adelante, con las puertas abiertas de par en par, aunque tal vez no las del corazón: a ese hay que cuidarlo, preservarlo, no dejarlo tan expuesto en las contiendas del día a día y en cada decisión que tomamos.

    ¡Gracias por abrime las puertas de tu corazón de par en par en este espacio! Eso sí que me hace mucho bien: gracias de verdad.

    María: gracias también a tí, María, mi pluma de cristal se hechó a volar en un día en el que había muchos nubarrones y poco viento a favor.

    Tú sabes de la bendita sensibilidad femenina... ¡porque esta es una entrada bien femenina!

    Ya vendrán vientos más favorables y seguiré navegando, porque tal vez haya que darle un descanso a los pies, dejar de caminar, hacerse a la mar y subirse a algún medio de transporte...

    Tal vez al hacer una modificación creativa, logras ver más claro el horizonte: te aseguro que la búsqueda de vehículo es lo que me quita el sueño, querida María.

    ¡Agradezco tus palabras de corazón!

    Y me colma de alegría que este espacio te guste, porque el tuyo es realmente mágico. Ya comenté cuánto me gustan no sólo los blogs que llevas tú, Neuri, Pury, mis estupendas y admiradas seguidoras españolas, sino también cómo interactúan ustedes con sus lectores activos, altamente participativos y receptivos, en blogs tan multitudinarios como el tuyo.

    Y te haces el tiempo de llegarte a este rincón del mundo a comentarme!!!!

    Llevate también mi más sincero reconocimiento, por favor.

    ¡Un beso grande, mujeres!

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  7. Fer acá llegue medio tarde. Espero que los nubarrones se hayan despejado un poco aunque sea (espero que el viento no te haya arrastrado los mios del otro día).
    Terapia victim puedo decir, que si algo aprendi es que cuando hay dudas no es momento de dar portazos. La unica manera de alejarse de algo, alguien, y demases, es la seguridad de que hicimos todo, dimos todo, y no nos queda absulutamente ninguna duda de que esa puerta ya está, ya la cruzamos, ya nos dio todo y ahora solo nos queda cerrarla, entornarla, o dejarla abierta porque hagamos lo que hagamos no vamos a tener "y que hubiera pasado" en nuestra conciencia.
    Por lo que te leo, te intuyo como yo, incapaz de dejar las cosas a medias, sin cierre, sin entenderlas por completo, al derecho y al reves (uy que mal que estamos jaja). No somos de las que dan portazos y se van...porque a los 10 min abririamos timidamente de nuevo para continuar la charla ;)
    Pero esta bueno sacarse la bronca, la impotencia, aunque no sea en el momento, aunque sea escribiendo horas despues, o saliendo a correr, o poner la musica bien alto y cantar a los gritos. Siempre es mas facil frenar antes que después, no?
    Al final de cuentas "somos dueños de nuestros silencios, pero esclavos de nuestras palabras"

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  8. No, no llegás tarde. Hice el silencio prudencial, no di el portazo, me enfrié y sigo a ver qué más tiene esto para darme, y qué más puedo dar yo en ese contexto que no voy a canbiar a los portazos al huir despavorida. Además, no me puedo dar ese lujo. Aunque sueño con el día en que sí pueda.

    Se ve que ser "terapia victim" sirve de mucho... yo uso la escritura como herramienta terapéutica, ¡y me engancho un montón de terapeutas gratis!

    Gracias y beso con abrazo bajo un cielo más despejado ya.

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© de todos los textos: María Fernanda Paz. Todos los derechos reservados.

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Vasija de barro

Vasija de barro

"Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro.

Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.

De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla, vaso de barro,

Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado."