sábado, 7 de enero de 2012

Klimt : el pintor de la femineidad al desnudo







   "A cada tiempo su arte, y a cada arte su libertad
("Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit")

A finales del siglo XIX se desarrolla en algunos países europeos un estilo de arte al que llamamos modernismo. Se produce en el marco de la revolución industrial, en las ciudades y al amparo de las clases altas. Es un arte decorativista que utiliza los nuevos materiales y pretende dar belleza a los objetos y los espacios urbanos. Se inspira en la naturaleza, aprecia las curvas y abusa de los ornamentos. En arquitectura se destaca, sobre todos, Antoni Gaudí; en pintura, Gustav Klimt. Por lo tanto, no es casual que se elija a Klimt para decorar ambientes, aunque hay mucho más en su pintura que lo meramente decorativo.

Madre, imágenes enmarcadas y detalles tomadas de http://www.gustavklimtcollection.com/

Al ahondar en su vida y su época, intentando explicarme lo que me subyuga de su obra, me encuentro con ciertos datos reveladores dentro de una maraña de chismes sobre su intimidad que no hacen más que iluminar su genialidad: no se puede ser genial sin cargar con una historia familiar densa y superarla, sin romper moldes para tallarse a uno mismo, sin abrirse espacio entre los ignorantes y los consagrados de otrora, sin encontrar oposición. William Blake, un siglo antes de Klimt, lo resumió sabiamente:

"Without contraries is no progression"   
( "Sin contrarios no hay progreso.") 
                El matrimonio del cielo y el infierno, El alegato, 1790-1793.


Gustav Klimt fue el más famoso de los artistas austríacos de su tiempo y el primer presidente de un movimiento de rebelión artística conocido como la Secesión vienesa, la figura más representativa del modernismo pictórico (Jugendstil) en el mundo de habla alemana, en un momento de transición en el que la capital cultural del mundo dejaría de ser Viena, su ciudad natal, para convertirse en París. Su arte no se habría visto envuelto en los escándalos y el rechazo academicista y crítico con el que se enfrentó si Klimt lo hubiese desplegado en una París que, a partir del fin de la Primera Guerra, fue el refugio de todos los grandes del arte en sus diversas expresiones y nacionalidades. Pero Klimt no sería el artista que es de no ser por la actitud con la que enfrentó a esa oposición que inevitablemente le dió mayor fuerza a su expresividad. De la vista de la película acerca de su vida, "Klimt", dirigida por Raoul Ruiz y protagonizada por John Malkovich, poco queda claro sobre su vida más allá de que los críticos y los académicos con sus repetidos "no" le importaban un bledo, y que en la esfera íntima  fue desprolijo, como la inmensa mayoría de los grandes artistas de todos los tiempos: sus lazos familiares fueron tormentosos, fue promiscuo y enfermó de sífilis por serlo, dejó un tendal de hijos no reconocidos, y se trataba de una personalidad compleja, provocativa, díscola, que no transó con la hipocresía, ni la ignorancia, ni el miedo a ser auténtico a lo que envisionaba como arte y belleza.

Podría haber optado por una vida más cómoda. Nació en cuna de oro, ya que su padre, Ernst Klimt, era un orfebre que orientó fuertemente a sus tres hijos varones hacia su mismo camino profesional. Es el oro y la rebeldía para con el mandato paterno y social de su tiempo lo que descolla en sus trabajos y lo que le da un toque único, personalísimo y magistral a toda su descomunal obra:

Higiea, fragmento de "Medicina", 1907.
Detalles de láminas de oro en "El beso", 1908.

Los exponentes vieneses de la Secesión querían dar a su arte una expresión despojada de tapujos y lograr algo propio, sin caer en la imitación de lo foráneo, pero siendo fuente de inspiración y análisis en una Viena en la que la Academia de Arte decidía qué era aceptable y que era rechazado de plano: una actitud poco artística si las hay. Desde muy joven, Klimt trabajó por encargo para casas de renombre en el apogeo del imperio Austrohúngaro y ganó el respeto y la admiración de la exigente y entendida sociedad vienesa: se convirtió en "el elegido de los elegidos". Hasta que se le encomendaron trabajos para la Universidad de Viena, y allí comenzaron las rupturas y los escándalos. Se mantuvo firme en abandonar la norma y se empecinó en plasmar la desnudez erótica, que se convirtió en su motivo supratemporal por excelencia. Al negarse a seguir la línea que se intentó imponerle, y aún habiéndole dedicado diez fecundos años de trabajo, atravesados por críticas antisemitas acerca de su supuesta "desfachatez judía" e histerias nacionalistas, se abrió del proyecto devolviendo todos los honorarios cobrados y decidiendo presentarlo al público bajo el lema: "A mis críticos".
Peces de Oro, 1902.

Fueron los pechos y las nalgas de esas bellas mujeres desnudas de cabellos largos y ondulantes, con su mirada firme y tierna dirigida al espectador, lo que escandalizó a toda una aristocracia intelectual hipócritamente sobria y pacata, a los poderosos que frecuentaban los mismos burdeles en los que se lo pescaba a Klimt in fraganti y que luego le bajaban el pulgar a la hora de reconocer su talento. De esa ruptura con lo que se esperaba de él surge su etapa dorada y la aceptación del público. En sus pintura se despliega su pasión por los mosaicos bizantinos, la influencia del japonismo, tanto en la indumentaria como en las formas, los colores vívidos y la luminosidad, la enormidad de sus cuadros, y su ansia por convertir cada obra en una alegoría poética en sintonía con otras manisfestaciones artístcas geniales, como la Novena Sinfonía de Beethoven que plasmó en el Friso de Beethoven, un cuadro de 34 metros de longitud y 2 de altura, que refleja en tres paneles el sufrimiento de la humanidad, las pasiones consideradas pecaminosas, las fuerzas destructivas y hostiles que se oponen al genio y al arte, a la sensualidad y a la desmesura, y el hallazgo de la felicidad consumado en la poesía.


El abrazo entre el hombre y la mujer se convirtió también en un motivo recurrente en su obra, y se catapultó a la gloria en El beso, "una oda a la humanidad", combinación perfecta entre oro, plástica y expresividad, una obra monumental de carácter simbólico que representa la unión mística, lírica y carnal del hombre y la mujer.


Sus retratos reflejan todas sus aventuras amorosas con mujeres prohibidas y capturan la esencia de una femineidad que empezaba a asomar, igual que un nuevo mundo: la nueva clase de mujer desafiante, extrovertida, sensual y tentadora no solo por su cuerpo sino por su elegancia, su gusto por los adornos y su conexión profunda con un mundo líquido, subterráneo, etéreo y erótico que tan bien supo plasmar en sus retratos  femeninos vestidos o al desnudo.

Adele Bloch-Bauer I, 1907 , detalle

Pero sin dudas lo que más me asombra de este genial exponente de la pintura contemporánea es su penetrante visión del mundo femenino que también materna, como quizás él se haya sentido maternado por tantas mujeres que pasaron por su vida fugazmente. Es la imagen a la vez sensual y tierna de una mujer que conoce los ciclos de la naturaleza desde su estado embrional y que precisa de una red humana de contención en el acto de dar y cuidar vida: no hay nada como la serie de pinturas que ilustran lo que las mujeres descubrimos para nuestro asombro entre el rito iniciático del amor carnal y el sagrado instante en el que devenimos madres acerca de los secretos de las puertas de la vida que se nos abren al parir y nos conectan con ciertas visiones que entrelazan mundos concretos, de formas, color, piel, olor, fluídos y memorias latentes, con mundos sutiles de sensaciones ancestrales, emociones intensas, visiones místicas, presagios oníricos y certezas etéreas que transmutan la percepción sensorial y potencian nuestro erotismo.

Serpientes acuáticas II, (Las Amigas), 1904.
Las tres edades de la vida, 1905.
Muerte y vida, 1916.
Mujeres al desnudo, en una desnudez que no ofende, que no perturba, sino que devela y entroniza el arquetipo del dorado, apasionado y tierno poder de la fuerza sexual femenina, que, en definitiva, materna vida que se hace arte desde su desnudez.




A boca de jarro

19 comentarios:

  1. que interesante Fer y que pedazo de artista! me quedo mirando sus obras tiempo y tiempo cada vez que me las cruzo por internet y ahora con todo este plus que me gusta al maximo
    Amo la gente autentica aun los padres quee no reconocen a sus hijos Es un tabnto duro y capaz que controversial lo que voy a decir pero considero mejor padre al que con honestidad no erconoce a un hijo antes que el que si lo hace y le distorsiona la vida por no quererlo! Un genio que sin duda supo capturar la escensia de la mujer y que increible tantos años y tan vigente1 Es lindo ver que mas alla de la tecnologia los "avances", los cambios de lo que "es lindo" y lo que no, hay escensialidades intactas! Gracias Fer divino!

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  2. Bellisimas imagenes que captan toda la feminidad de las mujeres de esa decada. Gracias a tu estupendo analisis podemos contemplarlo teniendo mas conocimiento de juicio.

    Has hecho un trabajo estupendo desmenuzando toda la esencia de su obra.

    Un beso.

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  3. Gracias, Ana y gracias Neuri!

    Va especialmente dedicado a mujeres que dan y cuidan vida de modo concreto y de formas sutiles y que aprecian la belleza y el arte y lo regalan.

    Un beso!

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  4. Klimt es un modernista y en la estela de este movimiento rompedor se buscaba una belleza no burguesa propia de un mundo industrial y urbano que se consideraba feo y adocenado. El artista abraza mundos espirituales y estéticos que lo alejan de esa grisura y mecanicismo del mundo de la burguesía. La paradoja es que el único público posible para estos artistas era la misma burguesía a la que ellos querían escupir y horrorizar. Así Gaudí en sus visiones neogóticas y orgánicas trabaja para famosos burgueses de la ciudad de Barcelona. Este afán de ruptura con lo burgués siempre me ha fascinado en su afán de crear una belleza no pragmática y profundamente poética. No sé que pensarían estos artistas que se sentían repelidos por la evolución urbana e industrial de sus ciudades si vieran qué son y cómo son las urbes actuales. No las vemos porque nos hemos habituado a la fealdad en todos lo sentidos, pero ellos eran todavía unos enamorados de la belleza no contaminada.

    Un interesante ensayo y una buena síntesis estética sobre este pintor que me cautiva, incluida su firma.

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  5. ¡Gracias, Joselu!

    Muy interesante todo lo que aportas, especialmente lo que se refiere a Gaudí, que me fascina y que sí he tenido la dicha de ver en directo, no así con las pinturas de Klimt todavía.

    Estos artistas de algún modo muerden la mano que les da de comer. No conocen la pobreza ni la quieren conocer, aprovechan los favores de los adinerados más complacientes y menos pacatos para darles con el gusto, como hacía Klimt, que cobraba lo que quería por retratos encargados, y también para hacer lo que quieren.

    Una vez tuve la ingenuidad de postularme para una beca en la que se nos ofrecía a profesores de inglés estudiar arte y literatura contemporáneos en Inglaterra por una semanas, para enseñarlos de modo conjunto. Yo sabía bastante de literatura, porque eso me habían enseñado en el profesorado, pero nada de arte entonces, sobre todo de arte inglés: me la ví muy fea cuando me preguntaron cuáles eran los más importantes exponentes de la música y la pintura inglesas, y se me vinieron franceses, italianos, alemanes, holandeses, austríacos y españoles, pero ningún inglés a la cabeza, excepto Turner...

    Por eso fui rechazada, según me informaron...

    Es curioso que esas minorías intelectuales te ofrezcan unas migas de lo que ellos se jactan de conocer bien porque viajan y visitan museos, y luego, cuando se ponen generosos y ofrecen la posibilidad a alguien de aprender, se la nieguen porque no sepa...

    Nunca terminé de entenderlo, pero con el tiempo se los terminé agradeciendo porque me motivaron a aprender lo poco que sé de arte por las mías, a visitar algunos museos estupendos con mis propios ahorros y a alimentar las ansias de seguir haciéndolo sin recibir el favor de nadie que crea que hay gente que lo merece y gente que no: el arte debería ser enseñado y transmitido a todos.

    Pero entraríamos en qué es el arte, y terminaríamos por pelaernos todos y seguir como siempre. Voy a leer tu entrada de literatura.

    Un beso!

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  6. Verás FER,

    si te pongo en fila mis gustos y lo que más me apasiona en esta vida, te colocaría en primer lugar la música, después el arte, entendiendo aquí incluida la pintura, la escultura, la arquitectura, la fotografía, el cine y todo lo que represente expresión estética visual y en tercer lugar, la literatura. Me gusta ¡¡como no!! Klimt, por lo preciosista de su obra, la minuciosidad de cada uno de sus cuadros, parecen algo así como la obras de los orfebres, cuidada al detalle, al más mínimo detalle... sin embargo no es de los artistas que me conmueva, si te fijas los rostros, son los elementos más fríos de toda su obra, de hecho salvo excepciones son inexpresivos, a veces rayando la caricatura en contraposición absoluta con la belleza que se desparrama a su alrededor. es algo que siempre me ha llamado la atención, de un adorador de la belleza, del cuerpo femenino, que justamente sea sus caras lo que menos belleza muestra, de hecho a veces ( quizá sea por eso que comentas de su promiscuidad ) la cara de la mujer, casi te diría que la desprecia... parece como si de ella, fuera lo que considera menos importante. A veces parecen como recortadas y pegadas sobre el maravilloso fondo que las acompaña. Adora su cuerpo, sus caras casi le dan igual...es mi impresión, nada más que eso.

    Te voy a decir una de mis habituales barbaridades jajaja, el antagonista en el planteamiento de su obra, sin tener absolutamente nada que ver ni en época, ni en escuela, ni en estilo, ni en nada) sólo desde este detalle que te comento de coincidir en el preciosismo, maestría genialidad y detalle de su obra, pero al contrario que Klimt recreándose en los rostros, haciendo un estudio psicológico de los personajes, centrándose sobre todo en los detalles de rostros y manos es...Velázquez. Nada que ver lo sé, pero a veces la pintura permite estas confrontaciones y comparaciones desquiciadas que a mi tanto me gustan jajaja

    Por otro lado mi querida FER, creo que KILMT, no fue en absoluto un niño de los que se dice nacido en cuna de oro, nada más lejos. Su padre fue grabador, hasta ahí su cercanía con el oro:-) en realidad su familia fue de extracto humilde, tanto que debieron mudarse en repetidas ocasiones por no poder pagar el alquiler, eran montón de hermanos, de los que otros dos, con él, tras estudiar en escuelas públicas y con becas, montaron una especie de taller que recibía encargos, gracias a los cuales, la economía familiar mejoró notablemente.

    En realidad, creo que KLIMT, no pretendía criticar a la clase burguesa de la que vivía y participaba, como todos, por cierto. En mi opinión, lo que hizo fue recrearse en sus excesos trasladándolos a su universo preciosista desde el que como todo genio que se precie, se desentendió de su hipocresía y mentalidad pacata, para desatar toda la potencia sensual, erótica y a la vez mística de su interior y propio modo de vida. La provocación es casi una constante en todos los grandes, en cualquier manifestación artística en la que se muevan. Los artistas son de los pocos seres humanos que se permiten el lujo de moverse fuera de los convencionalismo, por eso sus vidas suelen ser tan truculentas y terribles a nivel existencial.

    Sólo siendo muy valiente se sobrevive contra corriente y poniéndose el mundo por montera. El resto de los humanos, comentamos, elucubramos pero no somos capaces de llevar a la realidad de nuestras vidas estos planteamientos tan arriesgados. Al menos yo, no lo soy, reconozco mi mediocridad, inconsecuencia y mi absoluta cobardía para ser consecuente con lo que reconozco como éticamente correcto, seguro que tú eres bastante más valiente que yo.

    No sé si me he liado en exceso FER, ojalá de todo este lío que te he escrito te quedes con que ha sido un gustazo inmenso este festín que nos has dado de Klimt, que te agradezco infinitamente cielo. Lo demás, como decimos aquí en Galicia jajaja ¡¡baralladas mías!! ni caso:-)

    Un beso muuuuy grande bonita, que tengas una feliz tarde de domingo, ahí puede ser que mañana ahora:))

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  7. María: yo te agradezco mucho toda la información que me brindas y tus opiniones también.

    En el arte no hay verdades absolutas, todo va en gustos y en la subjetividad del ojo que mira.

    Me encanta Velázquez, me gustan muchísimos otros pintores y algunas obras de otros tantos, y Klimt es una debilidad. El día que pueda cumplir mi sueño de ver un original en directo tal vez descubra otros detalles y vea diferente...

    Por ahora, y a diferencia tuya, veo ternura y expresividad en los rostros, en las miradas o en los ojos cerrados que se entremezclan, que se rinden al beso y al abrazo de quien los prodiga, y veo manos que acarician más allá de lo erótico: se me hacen maternales.

    Más allá de todo lo pictórico, que no puedo definir técnicamente por no ser una connoisseur, me fascina la imponente magnitud de las obras, lo ostentoso y ecléctico de la ornamentación, y siento como si hubiese deseado enjoyar la figura femenina y rendirle homenaje a su manera en su arte, más allá de cómo se relacionó con las mujeres en su vida.

    Y te cuento que en su óleo de la mujer con el niño y la mujer vieja y moribunda como escolta, como sombra de la mujer en su plenitud fecunda, veo el significado de la vida de la mujer tal cual como lo entiendo. Eso es lo que ven mis ojos a partir del momento en que fui madre, MARÍA!

    Vi que al dar a luz se te abren las puertas de la vida a nivel consciente: la de entrada y la de salida. Por eso hablo de visiones místicas y verdades y secretos que nos revelan esos ritos de pasaje femeninos. Y me asombra que un hombre los plasme tan bella y poderosamente, tan fiel a mi vivencia de ese momento de fusión con el hijo recién nacido y la absoluta conexión con ese mundo etéreo que se cuela o se filtra en el puerperio y nos hace vibrar tan intensamente.

    En cuanto a lo que me dices de su origen humilde, yo he leído bastante y he visto la película, Klimt que no muestra su origen. Sí he leído que al morir su padre, él se las vio negras porque tuvo que hacerse cargo económicamente de los menores de su numerosa familia, donde había hermanas mujeres que por entonces no aportaban, y hasta debió hacerse cargo de Helene, la joven viuda de su querido hermano y socio en sus comienzos, Ernst, quien falleció el mismo año que su padre,y de su pequeña sobrina recién nacida.

    Un joven, hijo de un orfebre (de allí el uso de la imagen de "cuna de oro", que enmendaré usando bastardillas), que pudo estudiar en la Escuela de Artes Y Oficios de Viena y pudo fundar junto a su hermano y un amigo, Franz Matsch, la "Compañía de los Artistas" sin haber cumplido veinte años no se me hace de origen humilde. Es probable que fuera un burgués, no digo que fuese miembro de la aristocracia vienesa.

    Lo cierto es que ganaba buen dinero haciendo retratos por encargo y podría haberse quedado en eso sin llegar jamás a verse envuelto en los escándalos en los que se encontró inmerso de no haber sido por aspirar a ser un artista más que un acomodado pintor amparado por mecenas complacientes. Tuvo que recurrir a un mecenas para devolver los honorarios que se le habían pagado por sus trabajos en la Universidad, de donde retiró sus pinturas para exponerlas por su cuenta, lo cual habla también de su confianza en la posibilidad de solvencia econónomica.

    De todos modos, los detalles de su biografía se los dejamos a los biógrafos; yo leo bastante y lo vuelco en la entrada para intentar aportar datos que expliquen lo inexplicable: su genialidad. Pero, desde ya, lo que leo puedo interpretarlo erróneamente. Soy una simple bloguera, después de todo :)!

    Te mando un beso grande, lleno del oro de estas magníficas obras!

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  8. Un excelente post Fer!!
    Magnífico análisis!
    Lau.

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  9. Muchísimas gracias, Lau!

    Me alegro de que lo hayas disfrutado tanto como yo disfruté de componerlo!

    Un beso!

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  10. Me apasiona klimt, su colorido es muy especial y su forma de ver la vida para mi es apasionante. Gracias por traerlo hasta aquí porque no conocía nada de su biografía. Un beso Lola

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  11. Somos dos las apasionadas entonces, Lola.

    ¡Gracias a ti por apreciarlo y disfrutarlo conmigo!

    Un beso.

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  12. Que buen post y que toque cultural mas bueno que recibe uno al leerlo. Saludos.

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  13. ¡Muchas gracias y bienvenido al blog!

    Saludos cordiales.

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  14. Hola! adoro a Klimt y su obra. Acabo de llegar a tu blog, sigo leyendo!
    beso grande!

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  15. ¡Gracias y bienvenida, Maru!

    Te vas a encontrar con un poco de todo, siempre opinión y opinable, claro. Ojalá te guste, ojalá te quedes a pensar la realidad que nos toca vivir en voz alta conmigo.

    Un beso grande!

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  16. La obra de Klimt reaccionó contra lo previsible del arte de su época. Quizá necesitemos mucho de esa sabiduría ahora.

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  17. ¡Gracias, Pedro!

    Veo que has vuelto a tu rutina de pasear por los blogs dejando tu huella, que se agradece.

    Un saludo desde una Buenos Aires con 37° a la sombra!!!

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  18. Vaya que regalo has ofrecido a la blogosfera con este paseo por la obra de Klimt. Me ha encantado!! Así que solo me resta darte las gracias por ello.

    Ha sido un placer, y es que como dicen, las amigas de mis amigas, deben ser unas tías estupendas!! Y es que me he fijado en ti en casa de María.

    Un beso,

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  19. ¡Flower!

    ¡Bienvenida!

    Cuánto me alegra que me consideres una tía estupenda y que te hayas venido de casa de una buena amiga a alegrarte la vista y el alma con esta fiesta de color y brillo.

    Es un regalo para mí haber compuesto esta entrada desde lo poco que sé de arte y lo mucho que trabajé informándome y buscando las mejor calidad de imágenes disponible para honrar la preciosidad de la obra de este maravilloso artista.

    Un beso!

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© de todos los textos: María Fernanda Paz. Todos los derechos reservados.

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Vasija de barro

Vasija de barro

"Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro.

Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.

De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla, vaso de barro,

Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado."