miércoles, 24 de julio de 2013

Mujeres de treinta siglos y del siglo XXI




 Admiro a Arturo Perez Reverte por ser un gran narrador de historias con color y con sabor, con la tinta teñida de la sangre de Cervantes de la mano de su masculina e hispana pluma como arma fulgurante, con cabeza y corazón. Pero más lo admiro ahora que ha dado en el clavo de mi sentir en la honda reflexión que siento que me regala como escrita para mí en su última entrega a La Nación Revista, desde su habitual y siempre jugosa columna, no en vano titulada "Patente de corso". En esta oportunidad, en "Mujeres de treinta siglos" nos habla por igual a mujeres y hombres del siglo XXI sobre una realidad que me resulta harto familiar. Ha escrito un texto que siento hecho a mi medida, que no se eleva a más de un metro y cincuenta y seis centímetros del piso que transito con paso tambaleante tantas horas de las 24 de mis días de años de 365 días que siempre se me hacen más largos. Soy mujer del siglo XXI, un siglo líquido en palabras del hondo pensador polaco Zygmunt Bauman, sobre quien tanto he escrito. Un siglo en cuyas aguas sentimos que navegamos a la deriva muchos hombres y mujeres sensibles y pensantes en busca de anclajes que se nos hagan sólidos.

  Soy una mujer de esas que se asume de treinta siglos aunque con los pies plantados en pleno siglo XXI, alguien que aún busca conjugar armónicamente libertad con responsabilidad, divididas a partes iguales por compromiso con mi verdad y el amor que profeso por mi misma, por los míos y por la humanidad. Una mujer con dones para dar, dentro y fuera de su hogar, difícil empresa de manejar.

  Una mujer que aún sueña con regalar sus dones artísticos al mundo, aunque jamás del todo aprobados por su entorno familiar y negados a sí misma por creerlos secundarios. Esto ha traído graves "daños colaterales", tanto para los míos como para mí, que Perez Reverte destaca en la apertura de su reflexión dominical. Sigo buscando caminos para expresar la más auténtica esencia identitaria de mi SER, que va más allá de mi sexo, mi parentesco, mis roles diversos y mi elección adulta y responsable de ser "nido-útero-corazón".

  Es una batalla ardua, pero se puede y se debe librarla, sin ningún "ismo" más que el realismo por arma en esta Troya, porque, como él mismo apunta, como hombre sensible y pensante, tal como quien me acompaña en mi camino desde hace ya veinte años, mi compañero de vida, que me ha regalado una cómoda e importante silla para que escriba textos como este,  sin que mi espalda se quiebre:

 "...las mujeres son el sujeto más interesante, el que mayores sorpresas aportará a este siglo XXI en el que aún nos encontramos, prácticamente, desayunando."

 Y gracias a las promesas nupciales con las que inicié este viaje frente a un altar ante el cual me arrodillo, ahora más que nunca con genuino orgullo, el viaje más trascendental de mi vida, hoy prometo serme fiel a mí misma también, y he de aportar sorpresas. Prometo dejar fluir mi vocación artística negada y relegada a mi sombra, para mi tristeza y la de quienes me quieren bien, esa que ejerzo con alegría conectada con la luna desde una forzada nocturnidad artística que me permite seguir siendo la mujer que quiero ser en mis diversos, elegidos y asumidos roles diurnos que me colman de alegría también. He de hacer cambios internos y externos, enmendar rumbos, dejar truncos ciertos proyectos en los que llevo embarcada décadas buscando Itaca para embarcarme en nuevas e inciertas travesías. No dejaré de explorar para llegar al sitio y verlo como por vez primera: he de des-cubrirme por fin a mí misma, en mi eje, en mi centro y en mi esencia. 

 Bajo esta nueva luz, sin ningún flash ni retoque, se verán cambios naturalmente también aquí en el jarro. Quien quiera seguirme el rumbo, está invitado, y quien no, que siga de largo: ya no me importa más nada que acatar el grito sagrado que procede de mi "Yo" por fin encontrado, revisitado y aceptado. He de ser esa que siempre he soñado ser, para mí y para el mundo: toda esa conjugada con la madre amorosa y presente, la esposa amante y compañera, el alma de su hogar-nido-vientreabultado-úterocosido-corazón, la hija, hermana, tía, nuera, cuñada, amiga, vecina y ciudadana argentina, presente y atenta, pero ahora desde la luz de su identidad des-cubierta. No sé cómo se logrará sin quebrarse en mil pedazos en el intento, pero lo intentaré: hoy y aquí me lo prometo.

  Y honrada estaría de que sobre mi tumba se escribiese algo bien diferente a lo que, según narra Perez Reverte en su luminosa y triste columna procede de un hallazgo femenino, como no podía ser de otra manera, una columna llena de incólume verdad de-velada que me des-vela en esta helada noche porteña, se encontró en en el epitafio de una mujer romana del siglo II: 

"Nunca pensó en sí misma, nunca se consideró libre". 


¡Gracias Perez Reverte por tan honda y certera reflexión!

¡Y gracias Javier que me la orejeaste para que me la des-cubriera!


A boca de jarro

10 comentarios:

  1. Te felicito por seguir tus sueños. Es lo mejor que podemos hacer por nosotros. Un abrazo.

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    1. Y yo te felicito a ti por ser la única que se ha salido de la red de los plus one y ha venido a comentar aquí, al jarro: eso para mí tiene un valor inestimable, María Gabriela, y te hace ante mis ojos una mujer de esas de treinta siglos con los pies en el XXI.

      Te he agregado y te he quitado allí porque la red de los plus one me tiene harta con códigos que no termino de comprender ni de aceptar.

      Hasta donde yo se, la gente se comunica con palabras, que para eso están, con comentarios en los sitios donde corresponde, leyendo y aportando activamente a la lectura. El plus one es muy cómodo: quedas bien y no gastas nada, ni el dedo. No te juegas demasiado. Ahora intentaré ponerme a seguir tu blog desde mi escritorio, como siempre me ha gustado. No por cortesía, sino porque como escritora y mujer sensible y pensante que eres, me interesa seguirte de manera personalizada.

      Ahora estoy tratando de reorganizarme y fijarme bien a quién sigo y cuándo pongo un plus one, que intento acompañar de un comentario que lo sustente, ya que si no estamos jugando al juego del Facebook, el de las mujeres y los hombres que no piensan, que hacen simplemente rostro, como decimos los porteños, que es el juego más fácil y el mejor visto, ¿no es cierto?: el de seguir siempre al rebaño...

      Pues tú no juegas ese juego y yo tampoco, y ves lo que me sucede: tengo menos comentarios que cuando no estaba en G+...

      No importa: prometo serme fiel en todo, en esta idea que tengo sobre las redes también. Y de hacer cambios allí también, que no pretendo que se me regale nada, ni busco el aplauso fácil. Ya he aprendido bien por dónde nos va a las mujeres también en esto, María Gabriela.

      Adelante con tus letras y tu vena artística, y a escribir un epitafio con más brillo que el de la pobre romana, ¿vale?

      Te agradezco profundamente el aporte y disculpa la indignación que se ha filtrado en mi respuesta, pero la dejo salir porque si no me genera acidez ;)...

      ¡Un abrazo!

      Fer

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  2. Este, a mi cada vez me pareces más grande.Salve, ciudadana revolucionaria.

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  3. Gracias, Yako. Yo de revolucionaria, poco y nada, más bien es volver a las fuentes de mi femineidad bien entendida y por fin asumida.

    Mil gracias por venir igual sin recibir mis actualizaciones!!!

    Un beso enorme!

    Fer

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  4. Al final es lo que merece la pena, o eso creo yo. Sino un dia te despiertas y te arrepientes...

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    1. Tal cual, Temu, o lo que es peor, no te despiertas: te entierran y escriben un epitafio lastimoso sobre tu pequeña tumba. En mi caso no quiero ni tumba ni epitafio: quiero que me incineren y que echen mis cenizas a un cinerario comunitario o donde mejor les plazca a quienes se hagan cargo de ellas.

      Gracias, Temu: te has puesto al día ;)!

      Ahora poco a poco, he de ponerme al día yo, que he estado tan liada con el asunto de la desconfiguración del jarro.

      Un beso!

      Fer

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  5. Si finalmente, has llegado a ese día en que te has 'fundido' con la extraña de tu espejo, eres realmente afortunada, querida. Me alegro, y te felicito por ello.

    Un abrazo, Fer.

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    1. Dale tiempo al tiempo, Cristal, permítete transitar quebradas oscuras, enfréntate con tus sombras y tus heridas profundas, escúchales y contéstales. Lleva tiempo ese proceso. A mí me ha llevado años, y no creas que está terminado. La extraña del espejo aparece y desaparece de acuerdo a las hormonas, la angustia, los miedos, las arrugas que van surgiendo, el tirano del reloj que nos acosa y nos obliga a mutar y tantas otras variables de los vaivenes de la vida.

      Ya te lo he dicho en privado, empieza por asumirte no como "stupid woman", sino como "woman" y punto. Luego vendrán los calificativos del polo positivo que está ahora en la sombra. Cuando eches luz sobre tu sombra, tal vez te encuentres con una grata sorpresa y puedas verte de cristal, transparente y frágil pero valiosa y preciosa. Mírate con los ojos del alma y ten compasión y misericordia ante todo por tus propias entrañas. Imagino que tu historia te ha marcado, pero las heridas pueden convertirse en perlas y puedes hacerlas brillar para ti misma y para los demás.

      ¡A trabajar en eso, que corazón y cabeza te sobran, Cristal!

      Un beso grande y gracias!

      Fer

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  6. Quería responderte al comentario anterior pero no me ha dejado, ni tampoco añadir un nuevo comentario. Quizás teníamos tantas ganas de leerte que te hemos colapsado de comentarios???
    Si, sabia respuesta la de tu hija, no quieras arreglarlo todo rápido, ya irás rellenando los agujeros hasta dejar el Jarro como si no hubiera pasado nada.
    Sobre lo del dinero . . . mejor gastar los pesos en eso que en médicos. Es mi frase de consuelo para gastos imprevistos ;-)
    Me encanta como se ve ahora el blog en el iPad, se lee muy cómodo con este formato y colores, asi que seguiré un ratito más aunque mañana me tenga que poner el primer café en vena jeje
    Que orgullosa apareces de tus muchos roles!!! acarrean obligaciones, responsabilidad, preocupaciones, . . . pero el amor y el cariño de los que te rodean lo compensa todo, además te leo convencida de querer cumplir tu sueño, y eso es lo más importante para conseguirlo, que tu estés convencida de ello y si además tu compañero de vida te pone hasta la silla, se puede pedir más???
    Buenas noches mujer afortunada,

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    1. Que colapse, no me importa, que reviente el jarro de comentarios, que estaba sediento de ellos.

      ¡Uf, cuánta razón tienes sobre los médicos, Rosa! Tú conoces bien la historia, que te la has seguido y aguantado toda... pobre Rosa!!!

      Anda ya, vete a dormir que mañana me has de odiar por hacerte trasnochar. Que la vida es sueño, Rosa querida ;)

      Buenas noches y muchas gracias: ¿existirá la fortuna o es que se hace camino al andar?

      Me lo llevo a la cama a meditarlo con la almohada.

      Besos, Rosa!

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© de todos los textos: María Fernanda Paz. Todos los derechos reservados.

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Vasija de barro

Vasija de barro

"Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro.

Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.

De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla, vaso de barro,

Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado."