martes, 17 de mayo de 2016

La Isla de la Depresión





   A mitad de camino entre el Golfo del Infierno y la Cordillera de la Locura, rodeada por las oscuras y heladas aguas del Mar Seco, se encuentra la Isla de la Depresión. Nadie que haya pasado un tiempo en este enclave vital - del cual jamás se sale ileso - sabe a ciencia cierta por qué se llega allí, ni tampoco conoce el camino de ida o el de vuelta. Presenta un relieve sumamente accidentado cubierto por una espesa capa de niebla que hace que hasta el andar se haga más lento. Hay nubes negras que cuelgan de su cielo y que se meten dentro de la cabeza de sus visitantes. Este curioso fenómeno climático hace arduo el pensar, cansino el hablar, tibio el sentir, lerdo el reaccionar, selectivo el recordar y, sobre todo, imposible el vibrar. Todo sobre la isla se ve gris, no hay promontorios desde donde atisbar el horizonte, y el único sonido que se logra distinguir más allá de sus profundos Ríos de Silencio es un tono monocorde que retumba en los oídos propios. Flora y fauna subsisten a duras penas ya que se encuentran a merced de los fuertes vientos de Miedo y de Ira que suelen azotar sobre toda la superficie de la isla, vientos bravíos que sacuden la espesa sequedad de sus aguas, aunque la mayor parte del tiempo la característica principal de su atmósfera es la falta de aire. Los vendavales que suelen suscitarse hacen notoriamente más visible su inhóspita oscuridad: una oscuridad en la cual se logra ver con absoluta claridad el fondo vacío de uno mismo. Contrariamente a todo el resto de los viajeros, los visitantes de la isla sólo experimentan alegría al lograr salir de ella a través de intrincados laberintos y pasajes subterráneos cuyo punto de salida no todos logran encontrar. A pesar de ser el destino menos atractivo del planeta, la Isla de la Depresión se ha convertido en uno de los sitios turísticos más concurridos. Ha sido visitada por grandes personalidades del mundo de las Artes y las Ciencias, hecho que generalmente coincide con el regreso de las exóticas y tropicales Playas del Éxito.


A boca de jarro


27 comentarios:

  1. La depresión -constato- es crónica. Siempre está ahí, debajo, subyacente ... aunque formalmente hayas salido de ella y percibas el mundo con optimismo y revestido de color. Recuerdo con espanto los años que he pasado en sus garras: abominables, espantosos. ¿Para qué voy a hablar de ellos? Ya escribí abundantemente al respecto para mí, en mis diarios de obsesiones que nunca nadie leerá. Sin embargo, no hace demasiados días o semanas tuve un rebrote de un par de meses de parecidos sentimientos aunque sin llegar al fondo. Coincidió con la llegada de la primavera. Me di cuenta entonces de que es una presencia que existe permanentemente en la vida, que se esconde, que convive con sentimientos a veces eufóricos y experimentados con plenitud. Es como el reverso de las cosas, el otro lado, que, oscuro, sigue existiendo en la mente. Es bueno saberlo. No nos curamos totalmente nunca, pero es posible vivir con ello. A mí me sirve mucho escribir para mí y así poder contemplarlo luego con mente clara, más distante. Con cariño. Hay que querer a ese ser que somos nosotros que se ve embestido por esos vientos gélidos en esa tierra desolada que nos traes. Somos nosotros. El problema es que la depresión subyacente nos hace odiarnos, desdeñarnos. Querernos hacer desaparecer. Estimar que sobramos. Pero es un juego de la mente enferma. Es bueno escribir sobre ello para poder leerlo después y darnos cuenta de que es un estado transitorio, puro espejismo.

    El otro día hice una caminata en buena compañía por la playa con un amigo. Me sirvieron aquellos veinticuatro kilómetros que anduve, bromeando, para darme cuenta de que dejado a mi inercia, siempre me oriento hacia el lado oscuro. Hay que arrimarse a personas que nos saquen el otro lado, el luminoso, el fértil, el que nos ayuda a vivir. No quedarse solo en demasía, aunque nos guste. Caminar, hacer deporte, beber agua, escribir para comprender ... y si todo esto no funciona, sin duda, hay que tomar los remedios químicos que sean necesarios. Son útiles.

    Ayer leía sobre el último romance de Leonardo di Caprio con una modelo polaca bellísima. Son innumerables sus affaires amorosos del actor. Pero me pregunto que qué coste existencial tendrá estar picoteando siempre en la superficie de las cosas a nivel emocional. Pienso que tarde o temprano eso tendrá un coste muy duro, como suele tenerlo siempre la vida aparentemente exitosa de estos monstruos del cine o la música. Ahí tienes a Sinead O'connor... totalmente hundida.

    Un beso, Fer.

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    1. Pura crónica. Lo que más temo, ahora que he emergido de las fauces del monstruo negro, es volver a caer. De todas formas, ahora tengo un potente aliciente: sé que también se sale. Moverme para mí es fundamental: caminar, caminar ligero y largo, y ejercitar. La música también me resulta sanadora. Y escribir, sin dudas.

      Un beso grande y mil millones de gracias, siempre!

      Fer

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  2. Un escrito metafórico donde delineas muy bien las "excelencias" de la depresión como destino turístico de una gran mayoría de "pacientes" turistas que sufren entre otras cosas su desabrida climatología y las espesas nieblas de la desazón y la tristeza.
    Me ha gustado mucho esta bonita forma de narrar, una enfermedad por desgracia cada vez más común.
    Un abrazo Fer

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    1. Metáforas que en verdad describen una experiencia familiar, Francisco. Muchísimas gracias, compañero!

      Un fuerte abrazo.

      Fer

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  3. Qué habilidad con las metáforas!! Al comienzo casi me creía que, ahí en Argentina, existían el Golfo del Infierno y la Cordillera de la Locura!! Nunca he tenido depresíon, al menos diagnosticada; he atravesado como todos, por períodos de gran soledad y tristeza. Momentos, en los cuáles, me he visto obligada a hacer un viaje de introspección brutal para salir adelante. Lo que no mata, te fortalece o por lo menos es lo quiero creer.
    Me ha gustado mucho cómo has enfocado este tema tan delicado.
    Un fortísimo abrazo Fer y no vuelvas a esa Isla!!

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    1. Mucho me ha gustado tu comentario, Marybel!!! Realmente, al escribir el texto, intenté darle el registro de una entrada de un lugar turístico tomada de una enciclopedia. Me pareció que describir así a la depresión - de la cual ya he regresado - le quitaba dramatismo. Suelo sacarle la lengua ahora que la he vencido, y he aprendido que para matarla lo mejor es burlarla, reírme de ella en su propia cara. Gracias por tus palabras ;)!

      Un beso.

      Fer

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  4. Quién conoce La Isla, reconoce en tus letras su propia historia. Te leo.

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    1. Yo estuve en esta isla un largo tiempo, Chame. Nunca fui tan feliz como el día en que volví a ver la vida en colores. Debería escribir también sobre ese día en el cual volví a la Vida. Te agradezco mucho la sinceridad: no todo el mundo está a dispuesto a confesar que fue un turista de la Depresión ;)!

      Un fuerte abrazo!

      Fer

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  5. Quien llega a esta isla es difícil salir sola. Un buen relato Mari Paz. Un abrazo

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    1. Para poder salir, hace falta tener la humildad de aceptar toda la ayuda de la cual se pueda echar mano, eso es muy cierto. Muchas gracias, María del Carmen.

      Un abrazo!

      Fer

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  6. Genial, Fer. Has descrito metafórica pero certeramente esa isla llamada Depresión que todos, aunque sea en folletos publicitarios, hemos podido visitar. La belleza de tus analogías da fuerza al contenido y nos hace sentirlo o adivinarlo con toda su intensidad. Un texto muy inspirado que me ha encantado. ¡Gracias por compartirlo con todos nosotros!

    Un abrazo fuerte y feliz día.

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    1. Para mí es un enorme placer y la mejor terapia compartir mis vivencias hechas escritos. Muchas gracias a ti, querida Julia!

      Besos ;)!

      Fer

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  7. Al leer "magnífico" cómo adjetivo de tu relato, por parte de nuestra compañera, Julia, no he dudado ni un instante en venir a leer el texto. Nada más lejos de la realidad. La obra es acertada, en su contenido, y altamente prodigiosa en su forma. Una metáfora de la cual doy fe, es tal que así. Desde las Playas del
    Éxito, un eterno abrazo, María Paz. ;)

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    1. Doble agradecimiento para Julia, entonces, por tan buena publicidad. Te deseo un buen regreso a casa, también del Éxito, Edgar ;)!

      Un eterno abrazo desde la total empatía.

      Fer

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  8. Me ha parecido simplemente maravilloso tu relato,de una sensibilidad extrema,muy acertado en las palabras,bellas frente a lo q estas definiendo,esperemos que los que estén en la isla encuentren en el laberinto una salida hacia la playa del éxito. De lo mejor que he leído últimamente, será porque me encuentro en la isla de la depresión y me has descrito a la perfección. Abrazo

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  9. Me ha parecido simplemente maravilloso tu relato,de una sensibilidad extrema,muy acertado en las palabras,bellas frente a lo q estas definiendo,esperemos que los que estén en la isla encuentren en el laberinto una salida hacia la playa del éxito. De lo mejor que he leído últimamente, será porque me encuentro en la isla de la depresión y me has descrito a la perfección. Abrazo

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    1. Te deseo, de todo corazón, que encuentres la salida pronto, muy pronto. No te voy a dar recetas facilistas ni mágicas, Athena. Sólo te digo que debes tener muy en cuenta que como se entra se sale un buen día. Ponerse en movimiento, a pesar de toda la pesadez, escuchar esa música que antes te hacía vibrar, esas son cosas sencillas que te pueden ayudar. Para mí, sin dudas, la mejor terapia ha sido una larga caminata diaria, ejercicio físico agradable y muchas canciones.

      Un beso enorme y mil gracias!

      Fer

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  10. Preciosa alegoría, Fer, llena de símbolos que definen muy bien la depresión. Una enfermedad que tiene mucha más incidencia de la que las estadísticas reflejan y que, por su complejidad, es difícil de erradicar.
    Me ha encantado.
    Un beso grande.

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  11. Alguien, que quiero mucho, fue una temporada a ese destino...como la extrañé!.

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    1. Sí, no sólo se extraña a sí mismo y al mundo el turista de la Depresión, sino que además toda su familia también lo extraña a él, sufre por él y no sabe cómo hacer para ayudarlo. Es un viaje peligroso este, porque se puede llegar a perder mucho, muchísimo, hasta el amor de las personas a quienes más queremos. Por suerte, tu amor por mí fue más largo y más fuerte que mi viaje. Por eso y por todo, te doy las gracias, hermana.

      Besos!

      Fer

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    2. Si, es uno de los destinos frecuentes de gran parte de la población. Está la temporada de verano y la temporada de invierno, siendo esta última la menos aconsejable. Cuando siento que viajo a esa isla negra, me es útil recordarme en mis momentos lúcidos y vitales. Así es la vida, todo es dual. . . los valles existen porque hay montañas.También me recuerdo que todo nos enseña. Mi lema es "Gozar y Aprender". Hay tantas cosas estimulantes! tanta vida! Feliz viaje a todos, gracias Fer

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    3. Muchas gracias a ti, Elena.

      Un beso!

      Fer

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  12. Magnifica entrada y gran metáfora!! Me gustó muchísimo, me encanta como cuentas las cosas!!
    Una isla que he visitado, por un tiempo la recorrí y conozco todos sus vericuetos, ahora solo la visito de vez en cuando, creo que soy una persona optimista (aunque informada) y animosa aunque a veces me puedan las circunstancias, últimamente cuando voy trato de coger el primer ferry hacia el continente y generalmente lo consigo, no le pierdo!!

    Un abrazo y un beso enorme mi Fer.

    mafar

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    1. Intentaré coger todos los ferrys de vuelta a tierra firme a tiempo, amiga ;)!

      Abrazos y mil gracias!

      Fer

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© de todos los textos: María Fernanda Paz. Todos los derechos reservados.

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Vasija de barro

Vasija de barro

"Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro.

Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.

De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla, vaso de barro,

Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado."